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domingo, 7 de julio de 2013

Reflexión Bloque V

En este bloque aprendemos las pautas para crear una biblioteca de aula.

La biblioteca es un rincón que debe ser muy personalizado a la clase a la que se dirija, pues hay no solo que tener en cuenta el número de niños sino también la edad evolutiva, sus gustos y predilecciones, etc.

Para ello necesitamos tener algunas nociones básicas sobre:

·         Ubicación: buscar un lugar tranquilo, con buena iluminación, sin humedades, etc.
·         Diseño: para la realización del diseño debemos tener en cuenta principalmente que los materiales sean baratos (si son reciclados mejor). También tener en cuenta la disposición de los libros, la altura de las estanterías, etc.
·         Dinamización: decorar la biblioteca: ambientación con un tema que este unido a un mundo de fantasía, crear el personaje de la lectura, etc.
·         Motivación: actividades motivadoras antes, durante y después de la biblioteca a lo largo del curso, tales como la historia previa a la dinamización de la biblioteca, excursiones a sitios donde se usan los libros, disfrute de los recursos y actividades que allí se realizan, vivir una experiencia final, etc.
·         Actividades: qué tipo de actividades vamos a realizar, que sean diversas, cuándo y dónde se van a realizar, con qué apoyos contamos, etc.
·         Recursos: contar con los recursos de los que disponemos y buscar y fomentar nuevas vías (sacarlos de la biblioteca, implicación de los padres y las madres, recursos de la escuela, etc.)
·         Contenidos: distribución de porcentajes según categorías de los libros, principalmente literarios, paraliterarios, realizamos por ellos o la maestra y otros (revistas, fotos, cómic, etc.)
·         Organización: establecimiento de las normas de uso, que días dedicamos a la realización de actividades especificas como narraciones o cuentacuentos, cuando y como invitamos a las familias, registro de libros, etc.

Algunas ideas:
















Lo más importante de este rincón es el placer, por tanto tiene que disponerse para que los niños disfruten de él, cuidando al detalle todos los aspectos que he mencionado anteriormente.

En mi experiencia en la escuela he podido ver como este espacio suele ser un lugar descuidado. Los libros que se disponen a los niños, no invitan a su lectura sino todo lo contrario.

Especificando un poco, los libros se situaban en una estantería a la que los niños de primeras no podían alcanzar los libros de los estantes superiores. Además era con lo único con lo que contaban, es decir, no existía un espacio para su lectura y mucho menos una dinamización de este. Lo que ocurría era más que comprensible y lógico, los niños no tenían ningún tipo de cuidado con ellos por lo que estaban prácticamente todos rotos y desquebrajados, y explicación tiene porque siempre eran los mismos, no me hago una idea sobre el tiempo que allí llevarían.

Como es habitual en mis reflexiones defiendo siempre la imaginación, la creatividad y permanencia de un mundo de fantasía que nos ayude y nos acompañe siempre. En este bloque no podía ser menos pues este espacio es casi creado y diseñado para precisamente eso, disfrutar de la fantasía y abstraerse de la realidad viviendo nuevas emociones y sentimientos.

Como estas emociones y sentimientos son permanentes en nosotros, ya sea en otros mundos como en este, destinarles un espacio es prácticamente una obligación. Pues aprender a vivir con ellas, es todo un reto y uno de los aprendizajes más valioso (si no el que más) para las futuras vidas de nuestros niños.

Yo carecí de este aprendizaje y quizás por esa añoranza doy el valor que se                   merece a esa inteligencia emocional.


Por tanto defenderé, cuidaré, diseñaré este lugar en mi futura profesión y les inculcaré su importancia a los niños. 

viernes, 5 de julio de 2013

Reflexión Bloque IV

En este bloque hablamos de cómo crear textos literarios para los niños y con los niños. Para ello, lo primero que tenemos que tener en cuenta es:

  • El contenido: debemos fijarnos en el momento evolutivo del niño y en sus intereses para elegir un tema adecuado, el lenguaje sea apropiado para la edad, los personajes puedan ser cercanos al niño, los valores y contravalores y la estructura del texto.

  • El formato: de la misma manera También tenemos que tener en cuenta el momento evolutivo del niño y sus intereses para elegir bien la tamaño, la resistencia, no es lo mismo sí nuestra creación es para niños de 1 año o para niños de 4 años, que sea atractivo, que las ilustraciones llamen la atención de los niños, sean interesantes para ellos y la letra, que sea entendible y reconocible para ellos.
A la hora de crear un texto y con él un libro, debemos fijarnos en los materiales a utilizar, que sean seguros para ellos. Por ejemplo: no utilizar encuadernaciones con arandelas que corten, o espiral donde el niño puede meter el dedo, evitar las grapas, recortar las puntas para evitar cortarse, utilizar materiales que no sean tóxicos, plastificar, etc.

A continuación detallare, divididas en los tres géneros literarios, algunas estrategias que podemos seguir a la hora de crear un texto literario con y para niños.

CREACIÓN EN VERSO: Antes de ver las diferentes estrategias que podemos encontrar, debemos hacer una pequeña clasificación con respecto a los textos en verso:

  • Textos sonantes: son textos que tienen rima.
  • Textos en verso libre: No tienen rima, pero si ritmo. Le dan más libertad al poeta.
  • Textos en versículo: No tienen ni rima, ni ritmo.
La rima es una figura literaria más, aparte de otras figuras. Nuestro objetivo como maestra es que el niño juegue, experimente, pero no todas las poesías tienen que tener rima.
Algunas estrategias en verso:

·         Letanía: Son series indefinidas de versos (mínimo 6) no importa la medida del verso. No riman entre sí y todas ellas acaban en punto. Todos los versos se refieren a lo mismo (mismo tema). Es muy bueno para los niños tanto de infantil como de primaria para que jueguen con la creación en verso.  Un ejemplo:

“Mi Mamá”
Mi mamá es guapa como una princesa.
Mi mamá es lista como un delfín.
Mi mamá es fuerte como una montaña.
Mi mamá es cariñosa como un osito
Mi mamá es buena como un hada
Así es mi mamá y la quiero un montón.

En este tipo de textos se usa sobre todo la comparación y el paralelismo. Y se puede quitar el adjetivo.

“Mi mamá”
Mi mamá es como una princesa.
Mi mamá es como un delfín.
Mi mamá es como una montaña.
Mi mamá es como un osito.
Mi mamá es como un hada.
Así es mi mamá y la quiero un montón.

Otro ejemplo de letanía, en este caso le quitamos el “como” y ya no sería comparación sino metáfora.
El Amor”
El amor es
Un comecocos
Un salto al vacio
Tener mariposas en el estomago
Subir en una montaña rusa
Reír y no parar
Un arcoíris
Un rayo de sol
¡El amor eres tú!

Otro tipo de letanía son los poemas de preguntas y respuestas:

“¿Por qué?”
¿Por qué sonríes?
Porque soy feliz.
¿Por qué soy feliz?
Porque  es primavera.
¿Por qué es primavera?
Porque han salido las flores.
¿Por qué han salido las flores?
Porque tú me has sonreído.

El final es circular y hay paralelismo y repeticiones.

Mas ejemplos con letanías, es hacer una adivinanza, con paralelismo, metáforas y simbología.
“¿Qué es?”
Es como un comecocos
Es como un salto al vacio
Es como tener mariposas en el estómago
Es como subir en una montaña rusa
Es el amor


·         Encadenamiento: Otra estrategia sencilla para que los niños vayan cogiendo soltura a esto de crear es el encadenamiento. Consiste en encadenar frases, la segunda empieza con la palabra que terminó la primera. Un ejemplo:

“Primavera Contigo”
Hay un pájaro en el árbol
El árbol está lleno de flores
Las flores me alegran la mañana
Mañana voy de excursión al campo
El campo huele a primavera
En primavera salen las mariposas
Las mariposas son de mil colores
Los colores me gustan
Tanto cómo tú.


·         Acrósticos: Se trata de coger el nombre de cada uno y ponerlo en vertical y buscar palabras que empiecen por las letras del nombre. Ejemplo:


Maravillosa
Amable
Risueña
Irremplazable
Original
Natural
Amigable


CREACIÓN EN PROSA: Estrategias que podemos realizar con los niños.

·         Libro viajero: Es una estrategia que consiste en que cada niño cuente y también ilustre una parte del mismo cuento. Por lo tanto es un cuento creado e ilustrado por todos los niños. La historia puede ser inventada por el primer niño que le “toque” y los demás niños continúan con la historia y añade cosas, y cuentan su parte. O podemos entre todos crear de que va a tratar el cuento, y cada niño cuando sea su turno sigue desarrollando la historia del tema que todos hemos decidido.

·         Cuentos seguidos: Empieza la profesora y siguen los niños. La forma es hacerlo con los niños sentados en círculo. Hay dos posibilidades:

a.    Tomar notas en un cuaderno y redactarlo después.
b.    Poner el móvil a grabar y nosotras vamos interactuando con los pequeños para darle coherencia a la historia y después se pasa a limpio para dejarlo en la biblioteca.

·         Hacer un cuento entre todos de forma democrática (votando los personajes de ambiente, etc.):

Lo mejor es usar el móvil y no dejar que hagan frases muy largas.

Estrategias de creación en prosa:

El dibujo: A partir de ilustraciones los niños inventan una historia.

Secuencias: damos ilustraciones a los niños y deben ser ellos los que  ordenen las imágenes e inventen la historia. Sirve para dar pie a la imaginación del niño.

Hacer historias mudas

Estrategias de Rodari: Intentando que los niños tengan los pies en la tierra hacemos que su creación desaparezca.

Binomio fantástico: Consiste en escoger dos sustantivos que no tengan nada que ver uno con otro y crear una historia.

Hipótesis absurda: Es inventar algo absurdo (por ejemplo, cómo que los cerdos vuelan) y a partir de esa idea, crear una historia. Se usó mucho a lo largo de la historia y continúa en la actualidad.


De los cuentos folclóricos poder encontrar varias estrategias que podemos usar:

Estructura del cuento en otro espacio y tiempo: Escoger ya un cuento folclórico, por ejemplo los tres cerditos y trasladarlo a otro espacio y tiempo, por ejemplo los tres cerditos en el espacio.

¿Qué pasa después del cuento?: Consiste en escoger un cuento y explicar que pasaría después. Por ejemplo en Blancanieves, ¿Qué pasa con los 7 enanitos? Inventarnos una historia nueva para los 7 enanitos a raíz del cuento de Blancanieves.

Cuento al revés: Contar un cuento ya escrito, por ejemplo un cuento folclórico, la cenicienta, y cambiar los personajes. Los buenos son los malos, los feos, los guapos, etc.

Liberación de la mujer: Pasar a los personajes femeninos a masculinos. Por ejemplo el bello durmiente.

CREACIÓN DRAMÁTICA:

Como ya vimos en el primer bloque, no existen textos dramáticos para infantil, ya que los niños no saben leer y si la maestra es quien lee, es muy difícil porque no puede hacer tantas voces como personajes tenga la obra. Tampoco vamos a hacerles a los niños una obra de teatro para su rincón de lectura pero si encontramos materiales para representar obras infantiles. Podemos crear con ellos y para ellos una representación teatral. Para ello debemos tener en cuenta la realidad de nuestra aula, nuestros alumnos (cómo son los alumnos, si son tímidos, lanzados, etc.), si se puede adaptar la obra de teatro al número de niños que hay y se puede hacer desde cero siguiendo las estrategias o hacer la representación de un cuento folclórico (aunque no haya tantos personajes puede haber attrezzo: flores, aboles, nubes…).

En infantil es muy común hacer papeles conjuntos, (pastores, vacas, cantar a coro…), no es difícil dramatizar una historia que ya está creada.


También son muy comunes las obras de teatro con narrador que suele ser el maestro o la maestra, va contando lo que pasa antes y después de los diálogos. También puede ser un niño. Es muy útil para aquellos niños que se pierden durante la representación. 

La mejor forma para hacer teatro con niños es que cada niño elige el personaje que quiere ser. Copiar lo que cada niño quiere y o hacer en casa la historia o hacerla en clase con los niños y convertirla después en obra de teatro.

Este bloque es el más práctico y el más útil de todos los bloques vistos hasta ahora. No digo que los demás tengan menor importancia, sino que este es el que más nos acerca a la vida real en la escuela.

No podría haber imaginado tantas formas de hacer libros con ellos y para ellos, quizás y siendo sincera no había pensado tan siquiera en la creación de libros, por lo que ha sido un descubrimiento fantástico.

La idea de hacerles participes de sus propios libros pone a funcionar todo un dispositivo de motivaciones. Pues ¿qué puede haber más perfecto que lo que nosotros hagamos para nosotros mismos? Y no solo eso sino que además ¿qué puede tener más valor que nuestra propia creación?

Con este bloque no solo aprendo a hacerles soñar e imaginar a ellos sino que yo misma soy la que comienza a imaginar, a soñar y a intentar buscar poner mis ideas a prueba.
La creación colectiva de un libro se convierte en un aula en un reto colectivo que incluye también a la maestra, del cual obtenemos la mejor de todas las recompensas, algo hecho por nosotros y para nosotros.



Imagino la cantidad de ideas que pueden surgir de esta actividad y hasta me entristece saber que nunca tendré tiempo suficiente para poder escuchar todas las ideas de los niños. Aun así será todo un gusto y un privilegio poder escuchar aunque sea solo algunas de ellas.

jueves, 4 de julio de 2013

Reflexión Bloque III

En este bloque hablamos sobre la hora del cuento, de las formas, maneras y los consejos que necesitamos para transmitir lo mejor posible las historias en el aula.
Los clasificamos en:

·         Libros de autor que son textos artísticos (sin ser calificados como literarios, como vimos en el primer bloque) y hechos para niños. Para que se puedan incluir en esta clasificación deben constar de ilustración y estas deben ser enseñadas a los niños, pues las ilustraciones también son arte.

·         Cuentos folclóricos: no son infantiles, como ya hemos comentado anteriormente, por lo que o bien entramos una adaptación que nos guste o los adaptamos nosotros. Al ser historias que en su origen se trasmitían oralmente, hasta que se recopilaron por escrito, la mejor forma de contarlos es como tradicionalmente se ha hecho, es decir, oralmente, sin leer.
Durante mi experiencia en la escuela solo pude ver libros de autor. En ningún momento aparecieron por allí cuentos folclóricos, mucho menos trasmitidos oralmente.


Hay tres estrategias para trasmitir la literatura a los niños:

·         Narración con libro: En vez de leer literatura se la contamos con nuestras palabras incluso lo inventamos según las imágenes.
Se tiene que apoyar siempre en las ilustraciones y hacer referencia de ellas mismas mientras se está narrando. También se pueden cambiar las voces (pero no para que lo entiendan mejor, si no para hacerlo más divertido e interesante).

·         Lectura: Supone reproducir literalmente, lo que está escrito en un texto, haciendo alguna excepción si el vocabulario no fuera el adecuado.
Cuando leamos textos a los niños, aparte de pretender que disfruten con la literatura, es ser un modelo de lectura, sobretodo en segundo ciclo de Educación Infantil. Ser un buen modelo es ser un buen lector, poner énfasis en la lectura, leer con un ritmo adecuado, hacer bien los signos de puntuación pero no exagerar hasta el punto de ser ridículos.
En cuanto a las voces, no deben de cambiarse a la hora de leer. Hay que elegir bien el libro porque no todos se adecúan a la edad. Los más pequeños tienen que ver ilustraciones.
Algunas buenas ideas para esta estrategia son por ejemplo escanear el libro en tamaños más grande para que lo vean mientas lees el libro original o los “padrinos de lectura” en que los niños más mayores (primaria) apadrinan niños más pequeños (infantil) y les leen cuentos.
Esta iniciativa es perfecta no sólo para iniciarse en la lectura o para perfeccionarla, dependiendo del papel que tengas, sino también porque fomenta las relaciones entre ellos, aunque he de decir que entre niños de la misma edad, de manera natural, tienen tendencia para leerles los unos a los otros, en forma de juego. Los más pequeños suelen enseñar las imágenes a los demás incluso se inventan las historias que ven en las imágenes fomentando así la creatividad.

·         El cuentacuentos: Supone relatar una historia sin apoyo visual para que se imaginen las escenas. Es la mejor estrategia para los textos folclóricos. Al no tener apoyo visual fometamos la imaginación de los niños, al ser ellos los que a través de las historias generan sus propias imágenes. Para ser un buen cuentacuentos debemos preparanos bien la historias, pues aquí no contamos con un apoyo si nos perdemos, aunque sea mucho más divertido y nos ofrezca mucha más libertad. Lo interesante es la interacción con los niños, que participen en el cuento (…” ¿y a que no sabéis lo que paso?”).
Es donde más se gesticula ya que no tenemos cuentos físicos para que se produzca empatía con los niños. Debemos conseguir una buena conexión, trasportarles a la historia.


Como ya he comentado en los bloques anteriores durante mi experiencia en la escuela solo se leían los libros que los niños traían aleatoriamente y se hacía de la siguiente manera: si daba tiempo al final de la jornada, en los últimos 10 min, la maestra se colocaba en una silla y los niños hacían corro sentados alrededor de ella, y leía el cuento de la forma más común y simple posible, leía lo escrito tal y cual venia en el libro y después enseñaba las imágenes. Todo esto a prisa y corriendo para irse a casa. A veces no terminaba las historias y en otras ocasiones solo mostraba las imágenes, pues también los libros llegaron a ser hasta enciclopedias.

Además de la hora del cuento, podemos hacer actividades con los niños, antes, durante y después de la lectura. Estas actividades están pensadas para jugar con el niño, acercarle a la literatura, hacer que se divierta pero sin pensamiento de hacer actividades a modo de comprensión lectora.

·         Antes: Debemos crearles expectativas, intriga a los niños, que tengan ganas de que les contemos la historia y para ello podemos hablarles sobre lo que trata el libro y fomentar a que se expresen sobre el tema que vamos a leer, si quieren contar alguna historia personal (en esta etapa muy frecuentemente quieren hablar sobre sus experiencias pues ellos son el centro de su mundo), haciendo así que sean protagonistas, se involucren y creen la curiosidad necesaria para que se impliquen más en la historia y disfrutando realmente. Pues la predisposición ante cualquier cosa en la vida puede marcar el rumbo de los acontecimientos.

·         Durante: En las tres estrategias debemos buscar la interactuación con los niños. En el cuentacuentos es con la que más podemos interactuar con ellos, haciendo gestos, movimientos, etc. Al no tener libro, ni soporte visual, debemos ofrecerles espectáculo. En la narración con libro también se puede interactuar con ellos, aunque en esta estrategia no es conveniente hacer gestos, ya que contamos con el aporte visual del libro o las imágenes. La lectura es la estrategia que menos permite la interactuación. Pero en todas ellas debemos tener presentes un contacto visual, mirarles a los ojos.

·         Después: Cómo ya hemos dicho anteriormente las actividades, sobre todo las de después del cuento, no son para evaluar la lectura o la comprensión de la historia, para ello ya contamos con materiales didácticos. Lo que pretendemos con estas actividades es que los niños nos cuenten cómo han vivido la experiencia literaria, que les ha parecido la historia, sí les ha gustado o no, porqué, etc.


Por lo que hasta ahora he contado sobre mi experiencia es evidente que esto no se daba pues todo era en el último momento a prisa y corriendo.
Todo lo aprendido en este bloque me parece de suma importancia. Aprender a saber dedicar el tiempo, la calma y el deleite, la preparación, etc. que merece la hora del cuento, es esencial en infantil.

Y todo esta importancia para la hora del cuento se debe a algo que tienen muy presente los niños y que en muchas ocasiones olvidados cuando crecemos, que es un gran mundo imaginario. La imaginación hace que seamos libres, que podamos ir a donde queramos, que creemos cosas nuevas, nos hace soñar y aun más nos hace pensar. Pues al imaginar los niños sienten y esto les capacita a expresarse y por tanto a crear. Con la creatividad a flor de piel, conseguimos que elementos que previamente no tenían conexión constituyan un todo, creando algo con nueva y propia identidad, pensando.



Por todo ello, será una obligación en mi futura profesión tener bien estudiada esta hora maravillosa del cuento. Gracias a este bloque he podido aprender las pautas necesarias que me llevarán a poder hacerlo posible.

miércoles, 3 de julio de 2013

Reflexión Bloque II

En este segundo bloque hablamos de los textos folclóricos y yo me sitúo de primeras totalmente desinformada cuando la palabra folclore va acompañada de textos pero muy interesada pues esa palabra es una palabra que siempre me ha encantado, no solo por la idea que tengo de su significado sino también por misterio que me surge debido a todo el contenido que entraña, sin olvidar que una parte de mi personalidad es totalmente folclórica que a su vez rivaliza con una parte contraria a esta.


Bueno una vez sabemos de dónde partimos y que no estoy sola en esto pues la mayoría no sabe muy bien de que va este tema, empezamos por saber que para denominarlo adecuadamente no podemos hacer referencia a ellos como textos populares pues el significado varia de procedente del pueblo a muy conocidos, así que la mejor forma de llamarlos es textos folclóricos o textos de tradición cultural.


Después de denominarlos adecuadamente pasamos a ver cuáles son sus características y así poder distinguirlos con exactitud:

·         Son textos populares entendiendo, populares como pueblo. Los crea el pueblo, nacen en el pueblo y se trasmiten y se conservan en el pueblo, hasta que alguien los pone por escrito.

·         No tienen autor. Es decir, que tienen tantos autores como personas han contado esa historia a lo largo del tiempo.

·         Se trasmite oralmente tanto horizontal, como verticalmente. Horizontalmente: en la misma época hacia los mismo lugares. Verticalmente: de generación en generación.

·         El origen es desconocido en prácticamente todos los casos. Se puede saber que versión es más o menos reciente, pero no cuando nació dicha historia.

·         Son familiares no infantiles. Tenían como fin entretener en las noches antes irse a dormir. Daba igual si había niños o mayores, se contaban como tal.

·         Tienen multitud de variantes. Nunca hay que hablar de que algo es verdadero.

·         En los cuentos se refleja la sabiduría popular.

·         Los cuentos folclóricos no tienen moraleja, por lo general, sino que tienen enseñanzas.

·         Los textos folclóricos son reflejos de las épocas que pasaron, aunque los que fueron recogidos reflejan la época en los que fueron recogidos. No son machistas.

·         Reflejan los sueños y deseos de la gente del pueblo.

Y en toda esta definición apreciamos que en ningún momento se pueden atribuir estos textos a la infancia, aunque como dijimos en el primer bloque los niños eran participes.

Detallamos esta definición adentrándonos en los tres géneros literarios:

En el teatro folclórico todo de carácter religioso: autos de navidad, de semana santa, la pasión, donde actuaba todo el pueblo y se transmitían el papel de padres a hijos. Esto ha sido así durante muchos siglos.

Teatro folclórico pagano también existía, aunque poco, donde hacían representaciones obscenas y sexuales.

Hay unas representaciones folclóricas paganas que están especialmente dedicadas a los niños, llamados “títeres de cachiporra” (cuando un títere malo le roba algo a otro títere y los niños avisan al títere bueno donde está el malo). Este tipo es el más antiguo de todos.


A día de hoy podemos decir que están casi en extinción, aunque yo no pueda entenderlo, pues a los niños les encanta, además interactuar con los personajes y tomar decisiones dentro de las historias les hace emocionarse y se atribuyen la importancia a ellos mismos que se merecen.

En la poesía folclórica es en la única en la que podemos encontrar multitud de textos infantiles.

Existe al igual que en el teatro poesía folclórica religiosa (oraciones, villancicos…) siempre va unida a la música, el baile o movimiento corporal, y trata temas cómicos, de amor, sexuales… pero lo que nos interesa es la infantil, la eminencia en este tema es un catedrático de la UCLM que se llama Pedro Cerrillo. El divide los textos en  nanas, canciones de corro, de pasillo, canciones de acción y movimiento, religiosos, etc.

Es evidente que no sólo en mi experiencia en las prácticas de la escuela, en mi experiencia profesional sino también en la cotidianidad de la vida se puede apreciar que la poesía folclórica es el día a día de los niños, principalmente en ciertas edades. Aunque esta evolucione, como prácticamente todo en este ámbito, en ella me percato de una característica muy propia y es que en muchas ocasiones esta evolución es discutida por mayores y pequeños pues los adultos también las cantaron y los pequeños varían algunas palabras. Es el momento en el que se junta la evolución con la tradición de una forma simple y llena de belleza.

Cuando hablamos de narrativa folclórica o cuentos folclóricos no existen las novelas como tal, todos son cuentos.

Son textos en prosa que se trasmitía de boca en boca. De toda la literatura folclórica este es el género que menos interesaba, porque era una cosa del pueblo y los grandes literatos y estudiosos no querían estudiarlo. El primero que recopila los cuentos folclóricos fue Charles Perrault.

Hasta finales del siglo XIX principios del XX no se estudian los cuentos folclóricos porque siempre se han tenido como de poca calidad literaria. El primero que lo estudia fue Bladimir Propp, al que se le considera el primer folclorista de la historia. Propp era antropólogo, y clasificó los cuentos por primera vez, a través de su investigación de análisis de los cuentos. Finalmente publicó “Morfología del cuento” que recopila todos sus estudios. Recoge todos los cuentos rusos que puede, todos completamente diferentes, por lo que decide clasificarlos en cuatro grandes bloques, que se pueden generalizar a todos los del mundo:


Mitos
: en este grupo entran los mitos, en los que los personajes son mitológicos, fantásticos, dioses, también entran las leyendas hagiográficas que son las leyendas en las que los protagonistas son santos o personajes religiosos, pero de religiones vivas. Y todas las demás leyendas. Como por ejemplo Hércules.

Cuentos de animales: en esta categoría entran los cuentos en los que todos los personajes son animales. También entran en este grupo las fábulas, que son de carácter moralizante y paraliterario y tienen moraleja y los personajes son animales que representan vicios y virtudes humanas. Y lo que podemos llamar cuentos de animales, que solo tienen como fin entretener, en los que los animales representan roles humanos. Como por ejemplo Los Siete Cabritillos.

Cuentos de hadas: tienen un personaje fantástico mezclado con situaciones realistas. Como por ejemplo El Gato con Botas.

Cuentos de fórmula: en este grupo se meten aquellos cuentos en los que te tienes que aprender o todo el cuento de memoria, o al menos una parte porque si no, no los puedes contar. Como por ejemplo El Gallo Quirico.

Otras clasificaciones:

·         Rodari: pedagogo italiano y escritor, gran defensor de la creatividad infantil, creó una clasificación de los cuentos folclóricos. Iba por las escuelas haciendo talleres con los cuentos folclóricos, cambiando cosas que no les gustaban, como cambiar el final del cuento, añadir nuevas partes, cambiar a los buenos por los malos y viceversa, etc.

·         Sara C. Bryan: fue la primera cuentacuentos infantil de la historia y también creó una clasificación por edades de los cuentos basándose en su propia experiencia con los niños. Escribe el “Arte de contar cuentos”.

En mi opinión la idea de Rodari es muy interesante, sin menospreciar las formas tradicionales de transmisión, el reinventar me parece algo siempre, positivo salga bien o no y más aún si en el colectividad.

Como ya comenté en la reflexión del bloque I, durante mis prácticas pude ver cuentos de casi todos los bloques en los que clasifica Propp, menos mitos, pues la elección era imprevista ya que eran los cuentos que los niños traían y no existía ningún tipo de sesgo.

También descubrimos la historia de la literatura folclórica. Esta no ha interesado hasta que lo estudió Propp. Sólo hubo algunas personas que recogieron estas historias, como Alfonso X el Sabio.

En el siglo XVIII, en Francia, el Rey Sol consideraba que cuando llegaba la tarde le tenían que entretener las cortesanas. Este hombre descubrió los cuentos de las mil y una noches y a partir de ahí le encantaban los cuentos y todas las noches tenían que contarle uno. De paso que adaptaban cuentos o los escribían pues los publicaban para todos los públicos, y aprovechando este boom pues todo el mundo se puso a contar cuentos. Las amas de cría contaban cuentos populares a los niños, de paso mucha gente de la nobleza las escuchaban para luego contárselos a rey.

Uno de ellos fue Charles Perrault, que era un humanista estricto, que pensaba que en la corte de Luis XIV solo se pensaba en lo carnal y decidió que eso había que cambiarlo. Y él entre los cuentos celtas y los que escuchaba de las nodrizas, el escribió unos cuentos adaptados para la corte (él de forma intencionada, cambiaba cosas de los cuentos para cumplir sus objetivos). El no era recopilador, era adaptador porque los adaptaba a sus objetivos, moralizar a la corte del Rey Sol, convirtiendo así los textos en paraliterarios.

Esta colección de cuentos además de contarse en palacio también las publicó. Se llamaban cuentos de hadas por Charles Perrault, pero lo llamaban los cuentos de Mamá Oca y añadió a todos una moraleja final que la incluyo en verso en la que dejaba claro cuál era la enseñanza que había que sacar.

La primera mitad del siglo XIX nace un movimiento, el romanticismo. En el romanticismo hay una característica política que es que al ser egocéntricos, los románticos se vuelven nacionalistas, es decir, defensores de lo propio.

Los hermanos Grimm eran alemanes y pertenecían a esta época, ellos hicieron el diccionario de la real academia alemana.

Una editorial les pidió a los hermanos Grimm que por qué no hacían un libro con cuentos folclóricos. El objetivo de la publicación de sus cuentos era la conservación de las historias, pero tenían que ser tal y como se contaban en el pueblo (no como Perrault que era modificar), por tanto debían ser fieles.

Una editorial les pidió a los hermanos Grimm que por qué no hacían un libro con cuentos folclóricos. El objetivo de la publicación de sus cuentos era la conservación de las historias, pero tenían que ser tal y como se contaban en el pueblo (no como Perrault que era modificar), por tanto debían ser fieles.

La editorial contrató a gente para que recopilara los cuentos y los hermanos Grimm los editaban, es decir los leían y los modificaban para que estuvieran bien escritos para ser publicados.

Publicaron la primera edición que se vendió enseguida, por lo que se hizo una segunda edición revisada con más cuentos que recopilaron, que también se agotó con lo que hicieron una tercera edición y según se estaba vendiendo, llegaron a la editorial quejas de padres porque había violaciones, incestos, etc. ellos contestaron que en ningún momento se dijo que esos libros fueran para niños. Pero como las editoriales funcionan por dinero les pidió a los hermanos Grimm que hicieran la segunda edición para niños, ellos se negaron, pero al final accedieron y revisaron los cuentos quitando algunas cosas (las madres malvadas pasaron a ser madrastras, quitaron los incestos, las violaciones, etc.) por lo que se editó una tercera edición. Con la que en la actualidad trabaja la mayoría de la gente.

Los hermanos Grimm son la mejor fuente para el folclore europeo.

En esta misma época los hermanos Grimm no fueron los únicos que recogieron historias del folclore oral y ponerlas por escrito. Hoffman, era músico por lo que recogía cuentos y les ponía música, hizo “El cascanueces y el rey de los ratones”.

En España en esta época también se recogen historias pero en este caso, en la época romántica, la única persona que recoge cuentos y textos folclóricos fue una mujer Cecilia Bölh de Faber y Larrea, que no era española. Ella se interesó por cuentos infantiles y firmaba como Fernán Caballero. Ella en concreto se interesó por las manifestaciones literarias que se daban entre los niños (títeres de cachiporra). Esta no tiene tanto éxito pero sí que sirve de inspiración para otros autores como Becquer con las leyendas. Estas leyendas no son folclóricas son literarias, pero se inspiro en las historias folclóricas.

La segunda mitad del S. XIX en Dinamarca aparece Hans Christian Andersen. Para ganar  dinero publicaba cuentos cortos en la prensa, la mitad son literatura de autor, es decir, inventados por él y la otra mitad son adaptaciones de cuentos folclóricos que había escuchado de pequeño y que adaptaba a lo que a él le gustaba. Le gustaba leerle sus cuentos a los niños (8-9-10 años), pero no le gustaba ser famoso por sus cuentos, sino por sus obras de teatro.

El cuento típico de autor de Andersen “La pequeña vendedora de fósforos”. Un cuento adaptado de él “La sirenita”.


Le gustaba escribir para los niños y leérselos, pero no tenía ni idea sobre el desarrollo del niño, el solo actuaba por su intuición.

A mediados de siglo XIX (Realismo), también hubo dos representantes en España. Uno de ellos es Calleja (finales del siglo XIX monta su editorial y escribe libros de autor pero no les dejaba firmarlos). La gente escribía libros, pero seguían unos criterios (tenían un máximo de páginas, temas, etc.)

Otro de ellos es sacerdote que firma como Padre Coloma es como Andersen, escribía textos de autor y se dedicó a adaptar textos folclóricos (de la tradición oral) para ser leídos por niños, lo escribía enfocando a la religión para que los pequeños tuvieran fe.

El padre Coloma, su historia más famosa es la de una ranita que quiere ser niña.

El no era experto en pedagogía ni en nada relacionado con los niños, solo sacerdote, lo que le hacía especial era que donde había un hada lo convertía en un ángel de la guarda, si había una bruja lo convertía en un demonio, etc.

Como curiosidad: las hadas conforme las conocemos las inventó Shakespeare

Así vemos como el folclore ha ido cambiando no solo por el pueblo, si no por editoriales y autores que han ido recopilando todos los cuentos.

Actualmente en el campo de la investigación y tesis se investiga mucho el folclore.  Después de Propp, son muchos los que han estudiado el folclore. Estos buscan la literatura folclórica en su estado más puro.

Igual que el ser humano necesita tener algo en que creer por un motivo de supervivencia en el que esta creencia le hace más fuerte psicológicamente también necesita por su propia naturaleza del disfrute, de la belleza y del arte, de la imaginación, de la creación es decir de todo esto que contamos sobre la literatura folclórica y de su evolución cómo varían los gustos, representan épocas o cambian ideales pero siempre manteniéndose como una característica innata y propia del ser humano.

Aunque lo califique de “característica innata” (condición) he de decir, que puede, como todas las actitudes, fomentarse o disminuirse, y la apreciación de la belleza es algo que se cultiva. Por tanto en mi futura función de maestra intentaré que todos aprecien y disfruten, aunque cada uno a su manera, la belleza, en este caso de la literatura.


En este bloque también vemos la simbología de los cuentos folclóricos.

Los cuentos maravillosos son los que más han interesado a los folcloristas (Caperucita roja, Blancanieves, Cenicienta…)

Los cuentos son populares, reflejan sueños, deseos y sabiduría popular y como ya sabemos no son infantiles.

El 90% de los cuentos maravillosos, responden al siguiente esquema:

·         La historia empieza en un núcleo familiar.

·         El/la protagonista por algún motivo sale del núcleo familiar.

·         Está obligado a superar pruebas durante un tiempo hasta que consigue un objetivo en la vida y crea un núcleo familiar propio.

·         Todos los personajes tienen otros personajes que les ayudan a superar las distintas pruebas.


Este recorrido refleja el paso de la infancia a la adolescencia. El paso de superar las pruebas de la vida para ser felices, a esto le denominamos viaje iniciático. A este viaje muchos folcloristas lo denominan como la iniciación para ser adulto (ejemplo: presentaciones en sociedad), pero si no superan las pruebas mueren. Estas pruebas pueden ser positivas y negativas. (No rendirse y seguir adelante, enfrentarse al lobo…) aparecen roles que en cualquier adaptación hay que conservar, que son los ayudantes y los oponentes:

·         Ayudantes: ayudan al protagonista, pero no le resuelven todo. Puede haber de dos tipos:

o   Reales: cazador

o   Fantásticos: hadas, gato con botas
 
·         Oponentes: personajes que se oponen a que consigan sus metas. En los cuentos se reflejan como una oportunidad para que el personaje madure.

Otro elemento son los dones que le van a ayudar de forma mágica o no/ material o inmaterial. Que son simbólicos.

Los dones inmateriales son regalos que te dan en la vida que también pueden ser negativos.

Para adaptar un cuento hay que dejar los patrones de los personajes que hay en el cuento y puedes agregar personajes pero dentro de la historia.

En mi experiencia en la escuela, la profesora de inglés, hizo una especie de mini-representación de Caperucita Roja, otorgando a cada niño uno de los personajes, de esta manera cada uno tenía claro la influencia que ese personaje tenía en el cuento y de la simbología que ofrecían.
 
En la simbología es donde encontramos una gran parte del arte de la literatura, pues de la creación, de lo nuevo es de donde surge algo tan importante como la evolución o la mejora de algo, ponemos a funcionar el pensamiento y la creatividad. Al fin y al cabo contamos la realidad de manera diferente, propia, personal, etc. Para aprender primero hay que observar, por ello procuraré que mis niños puedan observar a través de esta literatura folclórica las mil maneras que hay de contar la verdad, pues la verdad es fluctuosa y aprender a expresarse con arte, una suerte, una competencia.